



En medio del paraje semidesértico y relativamente lejos de las poblaciones, el Templo y Ex Convento de Jesús de Nazareno del siglo XVIII, cuenta con seis capillas, de las que se destaca la "Del Calvario" por ser la más grande y contar con muros cubiertos de pinturas que relatan la vida de Jesús y las enseñanzas de la religión católica.
Estos majestuosos frescos fueron realizados durante treinta años por el pintor Antonio Martínez de Pocasangre; y cabe señalar que en 1810, de la abadía fue tomado el estandarte que usaría como bandera Miguel Hidalgo y Costilla, con la cual llevaría su ejército a tomar el control de la ciudad.