



El hermoso Templo de san Francisco es un tesoro para la arquitectura colonial, ya que su fachada principal cuenta con diversos estilos de los que se pueden señalar, el Barroco, el Churrigueresco y el Rococó, los cuales denotan el fino trabajo de la cantera tallada en figuras de apóstoles, el Cristo crucificado, la Inmaculada Concepción, San Juan y Nuestra Señora de los Dolores.
La torre neoclásica muestra la influencia de Moorish y se cree que es un trabajo del arquitecto Tresguerras; en su interior encontrarás excelentes pinturas y murales enmarcadas por la mezcla entre los estilos Iónico y Corintio. Este recinto religioso data del siglo XVIII pero a su lado se encuentra el monasterio de San Francisco que data de principios del siglo XVI.