



La quebrada es una de las mayores atracciones de Acapulco, ya que desde su despeñadero a 45 metros de altura, el valor de los clavadistas (en su mayoría no profesionales), se pone a prueba al lanzarse desde el precipicio a una poza con una profundidad de 4 metros. Se testigo en alguna de las cinco presentaciones que hay al día desde el mirador público, pero te recomendamos ver el espectáculo nocturno, pues el juego de la luz del fuego de las antorchas que sostienen en cada mano, le da mayor vista a este interesantísimo deporte que ya es toda una tradición en este destino turístico.