



Es un recinto cultural pionero en su tipo, ya que entre sus cuatro salas se exhiben más de mil juguetes rústicos que fueron adquiridos durante una vida de 50 años; Angélica Tijerina reunió está fina colección, que es la parte más lúdica e imaginativa del trabajo artesanal de diferentes culturas y regiones del país. La intención principal de este lugar es transmitir el amor y la preservación del juego y del juguete artesanal mexicano.